“Sussudio” de Phil Collins: la historia de una palabra inventada que terminó en el número uno.
En 1984, mientras trabajaba en las primeras ideas de lo que se convertiría en No Jacket Required, Collins experimentaba con una caja de ritmos y un teclado. Sobre uno de esos patrones comenzó a cantar sonidos sin una letra definida. Entre ellos apareció una frase que sonaba aproximadamente como “su-sussudio”. No significaba nada, pero tenía exactamente el ritmo y la musicalidad que estaba buscando.
Collins intentó reemplazarla. Probó otras palabras y otras frases, pero ninguna funcionaba igual. Finalmente decidió conservar aquel término inventado y construir una canción alrededor de él. La explicación parece casi absurda, pero encaja perfectamente con el carácter de la canción: “Sussudio” nació antes como sonido que como palabra.
La historia que terminó detrás de la letra es mucho más sencilla. Collins explicó que la canción habla del enamoramiento de un estudiante por una chica de su escuela. No hay una gran trama ni una historia compleja: solamente el entusiasmo, la ansiedad y la obsesión adolescente de alguien que quiere acercarse a la persona que le gusta.
Ese contraste terminó siendo parte de la personalidad de “Sussudio”. La música transmite seguridad, movimiento y confianza, mientras la letra describe una emoción bastante más ingenua.
La composición pertenece íntegramente a Phil Collins, que además produjo la grabación junto con Hugh Padgham. Y aunque el cantante quedó asociado para siempre con la batería, esta vez buena parte de la identidad sonora surgió de las máquinas y los sintetizadores.
David Frank, integrante del dúo estadounidense de synth-pop The System, participó decisivamente en la construcción de la base musical. Se encargó del sintetizador, el bajo sintetizado, la programación y buena parte del diseño sonoro. Los arreglos de metales se desarrollaron posteriormente a partir del motivo creado por esa línea de bajo.
El resultado fue una combinación particularmente efectiva de funk, R&B y dance-pop, con una producción completamente identificada con la tecnología de mediados de los años 80.
Y en el centro de todo quedó aquella palabra que no significaba absolutamente nada.
El sonido que convirtió a “Sussudio” en un fenómeno
“Sussudio” fue uno de los temas que mejor representó el cambio que Collins buscaba para su tercer álbum solista.
Después de Face Value y Hello, I Must Be Going!, buena parte de su material había estado marcado por las relaciones personales y el tono introspectivo. Para No Jacket Required, Collins quería romper deliberadamente con esa tendencia y hacer un disco más rápido, más bailable y más orientado al ritmo.
“Sussudio” fue una de las primeras canciones que surgieron de ese nuevo enfoque. Collins improvisaba sobre una caja de ritmos y, a partir de allí, fue construyendo la canción hasta convertir aquel boceto en una producción de estudio completa.
El protagonista instrumental de la grabación no es una batería acústica tradicional, sino la programación electrónica. Collins utilizó una Roland TR-909, mientras David Frank aportó sintetizadores, bajo Minimoog y programación de batería. Daryl Stuermer añadió la guitarra y The Phenix Horns completaron la sección de metales con Don Myrick en saxofón, Louis Satterfield en trombón, Michael Harris y Rahmlee Michael Davis en trompetas. Los arreglos de metales estuvieron a cargo de Tom Tom 84.
Esa combinación explica buena parte de la energía de la canción. El bajo sintetizado sostiene el tema desde abajo, la programación marca un pulso constante y los metales aparecen como golpes de una banda de funk trasladada al lenguaje electrónico de 1985.
Collins y Hugh Padgham consiguieron así un sonido enorme sin necesitar una batería acústica dominante. Esa elección también explica una curiosidad del videoclip: algunos de los músicos que aparecen tocando allí no fueron los mismos que participaron de la grabación.
La canción dura 4 minutos y 23 segundos en su versión de álbum, pero también tuvo una versión extendida de aproximadamente 6 minutos y 35 segundos, preparada para el formato de 12 pulgadas. El remix fue realizado por John Potoker, conocido como “Tokes”.
Del Reino Unido al número uno de Estados Unidos
“Sussudio” llegó a las disquerías británicas el 14 de enero de 1985 a través de Virgin Records. Fue elegida como el primer sencillo de No Jacket Required, que apareció poco después, el 18 de febrero.
En el Reino Unido tuvo un comportamiento sólido, aunque no llegó a convertirse en número uno: alcanzó el puesto 12 y permaneció nueve semanas en la lista.
En Estados Unidos la estrategia fue diferente. Atlantic Records la lanzó el 30 de abril de 1985 como segundo sencillo del álbum, después de “One More Night”.
La exposición de MTV fue decisiva. Durante mayo, el videoclip comenzó a aparecer con frecuencia en la cadena y la canción ganó rápidamente presencia en la radio estadounidense. El ascenso terminó siendo espectacular: “Sussudio” llegó al número uno del Billboard Hot 100 en julio de 1985.
También alcanzó el número uno en Panamá y Perú, mientras entró en el Top 10 de otros diez países. En Estados Unidos, además, llegó al número 4 de la lista Dance, al número 7 del ranking R&B/Hip-Hop y al número 10 de Mainstream Rock.
Para Collins, aquel éxito confirmó algo que el álbum ya venía demostrando: su transformación de músico asociado principalmente con Genesis y con el rock progresivo británico hacia una figura central del pop internacional.
Pero “Sussudio” también comenzó a generar una discusión que continúa hasta hoy.
Prince, “1999” y una comparación imposible de ignorar
El riff de sintetizador de “Sussudio” fue comparado desde el comienzo con “1999”, la canción que Prince había publicado en 1982.
La semejanza rítmica es evidente, especialmente en el patrón electrónico que sostiene ambas canciones. Phil Collins nunca negó la influencia. Por el contrario, reconoció ser admirador de Prince y recordó haber escuchado “1999” con frecuencia mientras estaba de gira con Genesis.
La diferencia estuvo en la interpretación de esa influencia. Algunos críticos consideraron que Collins había tomado demasiado de aquel sonido. Otros señalaron que, aunque el ritmo puede resultar familiar, el desarrollo melódico, los arreglos, la voz y la estructura de “Sussudio” son diferentes.
Décadas después, Tom Breihan escribió en Stereogum que Collins había cometido el mismo pecado que muchos artistas de mediados de los 80 al intentar hacer funk-pop: tomar demasiado de Prince. Al mismo tiempo, reconoció que una similitud rítmica no significa que el resto de la composición sea idéntica.
La crítica tampoco tuvo una opinión unánime sobre la canción.
Keegan Hamilton, de Riverfront Times, la consideró la mejor canción de No Jacket Required y destacó su combinación de sintetizadores, cajas de ritmos y metales. Michael R. Smith, de The Daily Vault, también la calificó como la mejor pista del álbum y la describió como una canción especialmente poderosa para escuchar a alto volumen.
Robert Hilburn, de Los Angeles Times, observó precisamente esa conexión con Prince y destacó el carácter más cercano al R&B que mostraba Collins en comparación con parte de su producción anterior.
Pero también aparecieron voces mucho menos entusiastas. David Fricke, en Rolling Stone, consideró que el uso de los metales empezaba a resultar excesivo. Alexis Petridis la definió años después como un ejercicio de funk poco inspirado, mientras Tom Service fue todavía más duro con la producción, la caja de ritmos y la letra.
La contradicción resulta interesante: la misma producción que algunos consideraron superficial es precisamente la que convirtió a “Sussudio” en uno de los sonidos más reconocibles del pop de 1985.
El videoclip: un pub, una banda ignorada y una multitud que cambia de opinión
El videoclip de “Sussudio” llevó la canción a un escenario mucho más cotidiano que el de una superproducción televisiva.
La filmación tuvo lugar en The Princess Victoria, un pub de Shepherd’s Bush, en el oeste de Londres, que en aquel momento pertenecía a Richard Branson, fundador de Virgin Records. El director fue Jim Yukich.
La historia comienza con un hombre que le anuncia a su familia que va a sacar a pasear al perro. Nadie le presta demasiada atención porque todos están concentrados mirando televisión. En un pequeño detalle humorístico, el televisor muestra precisamente el videoclip de “In the Air Tonight”, el gran éxito del primer álbum solista de Collins.
El hombre continúa su camino y pasa frente al pub. Allí escucha música en vivo.
Dentro del local aparece Collins junto a su banda, tocando frente a un público que inicialmente parece completamente indiferente. Nadie se mueve demasiado y la actuación parece destinada a fracasar. Pero mientras la canción avanza, algunas personas comienzan a acercarse. Poco a poco, la apatía desaparece y el público termina rodeando a los músicos y celebrando la actuación.
El concepto es sencillo pero efectivo: la canción consigue cambiar el ánimo del lugar.
Entre los músicos que aparecen en pantalla están Daryl Stuermer y Chester Thompson, dos colaboradores fundamentales de Collins durante aquella etapa. También aparece Leland Sklar en el bajo.
La escena tiene, sin embargo, una pequeña trampa para los espectadores: Sklar y Thompson no participaron de la grabación de estudio de “Sussudio”. El bajo que se escucha en la canción es sintetizado y la base rítmica procede de máquinas.
El videoclip terminó formando parte del No Jacket Required EP, una colección de videos domésticos que Atlantic publicó en 1985 junto con los clips de “One More Night”, “Who Said I Would”, “Don’t Lose My Number” y “Take Me Home”.
No Jacket Required: el álbum que convirtió a Collins en una superestrella
“Sussudio” no puede separarse del momento excepcional que vivió No Jacket Required.
El álbum apareció el 18 de febrero de 1985 y fue el tercer trabajo solista de Collins. Su objetivo era ampliar el componente rítmico y bailable de su música, combinando sus características melodías pop con funk, R&B, sintetizadores y una presencia mucho más marcada de los metales.
El resultado superó cualquier expectativa.
No Jacket Required llegó al número uno del Reino Unido durante cinco semanas y también ocupó el primer puesto del Billboard 200 estadounidense durante siete semanas, además de alcanzar el número uno en numerosos mercados internacionales. En Estados Unidos, el álbum y “Sussudio” llegaron simultáneamente al primer puesto de sus respectivas listas durante julio de 1985.
El álbum produjo cuatro grandes sencillos: “One More Night”, “Sussudio”, “Don’t Lose My Number” y “Take Me Home”. Los cuatro ingresaron al Top 10 del Billboard Hot 100, y tanto “One More Night” como “Sussudio” llegaron al número uno.
También fue un álbum particularmente rico en colaboraciones. Peter Gabriel, Sting y Helen Terry participaron en coros, mientras Daryl Stuermer, Leland Sklar, Chester Thompson y otros músicos habituales de Collins contribuyeron a construir el sonido que después llevaría a los escenarios.
El éxito comercial fue extraordinario. No Jacket Required vendió más de 25 millones de copias en todo el mundo y recibió certificación de Diamante de la RIAA en Estados Unidos. En el Reino Unido obtuvo seis certificaciones de platino.
La temporada de premios también fue importante. En los Grammy de 1986, el álbum ganó Álbum del Año y Collins obtuvo el premio a Mejor Interpretación Vocal Pop Masculina. Además, Collins compartió el Grammy a Productor del Año, No Clásico, con Hugh Padgham. El proyecto también recibió una nominación por el EP de videos musicales. En los Brit Awards de 1986, No Jacket Required ganó como Álbum Británico del Año.
Después llegó una extensa gira mundial de 85 conciertos en 12 países. La banda que acompañó a Collins incluía a Stuermer, Thompson y Sklar, y el recorrido terminó formando parte de uno de los episodios más extraordinarios de 1985: Live Aid.
Collins actuó en Wembley junto a Sting y después viajó en Concorde hasta Filadelfia para participar también del concierto estadounidense. Allí tocó con Eric Clapton y terminó formando parte de la controvertida reunión de Led Zeppelin.
“Sussudio” siguió siendo una pieza importante de su repertorio en vivo. Apareció en distintas grabaciones de conciertos y fue incluida en recopilaciones y ediciones posteriores de su catálogo.
La canción también encontró nuevas vidas en otros formatos. Una versión extendida apareció en el álbum de remixes 12″ers, publicado originalmente en Japón en 1985 y posteriormente editado internacionalmente en 1987. Allí “Sussudio” aparece en una mezcla extendida de aproximadamente 6 minutos y 35 segundos.
La canción también fue interpretada por la Phil Collins Big Band, cuya versión instrumental apareció en A Hot Night in Paris en 1999. Además, existen numerosas versiones y reinterpretaciones posteriores de otros artistas, aunque ninguna alcanzó la repercusión cultural de la grabación original.
Con los años, “Sussudio” se convirtió además en una referencia de la cultura popular. Phil Collins ha contado que es una de las canciones que más frecuentemente le cantan los desconocidos cuando lo reconocen en la calle. También apareció mencionada en American Psycho, vinculando definitivamente el tema con el imaginario pop de los años 80.
Y el álbum que la contiene continúa recibiendo nuevas ediciones. En 2016 apareció una edición de lujo remasterizada con material adicional. En septiembre de 2025, con motivo de su 40.º aniversario, llegó No Jacket Required (Fully Tailored), una caja de cuatro LP con el álbum remasterizado a media velocidad y material adicional en vivo y de archivo. Paralelamente, un Blu-ray presentó nuevas mezclas estéreo, 5.1 y Dolby Atmos realizadas por Steven Wilson, junto con la mezcla estéreo original de 1985.
Entre el material agregado a la edición de 40.º aniversario aparece incluso una interpretación de “Sussudio” registrada en vivo en 1990, una muestra de cómo aquella canción nacida de una improvisación con una caja de ritmos terminó convertida en una pieza permanente del repertorio de Collins.
Y quizás allí esté la mejor explicación de la permanencia de “Sussudio”.
La palabra no existía. La historia era deliberadamente sencilla. El título surgió casi por accidente. Sin embargo, Collins encontró en aquella sílaba imposible un gancho que funcionaba como instrumento, como estribillo y como identidad.
“Sussudio” no necesitaba significar algo para quedarse en la memoria.
Le bastaba con sonar como “Sussudio”.
Equipo:
• Phil Collins: voz, caja de ritmos Roland TR-909
• David Frank: sintetizadores Oberheim OB-8 , bajo Minimoog, Oberheim DMX
• Daryl Stuermer: guitarra
The Phenix Horns
• Don Myrick: saxofón
• Louis Satterfield: trombón
• Michael Harris: trompeta
• Rahmlee Michael Davis: trompeta
Arreglado por Tom Tom 84
Official website: https://philcollins.com/
Official video: Mira el video completo aquí
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